Jesús Poveda desarrolla una práctica pictórica contemporánea en la que la figuración se convierte en un medio para organizar pensamiento. Su obra, marcada desde una revisión a la Figuración Postconceptual y en dialogo con el arte Povera introduciendo materiales reciclados como soporte combina procedimientos tradicionales de la pintura con estrategias propias del pensamiento visual, entendiendo la imagen no como representación, sino como un sistema capaz de estructurar, sintetizar y comunicar ideas. En este sentido, sus pinturas funcionan como construcciones visuales donde forma y concepto se articulan de manera inseparable.